Mejorar la calidad de vida de las personas significa construir viviendas de la mano de barrios y ciudades que permitan la convivencia, recreación y el fortalecimiento de la democracia. Por ello, uno de los grandes desafíos del ministerio es implementar el Plan de Emergencia Habitacional junto a esta visión de justicia territorial que hoy prioriza e implementa a través del Plan Ciudades Justas.